El cuello de botella.
La mayoría de las unidades consolidadas se estancan por la misma razón: los responsables de innovación se convierten en jefes de proyecto, y el rendimiento de la cartera de proyectos se limita a lo que el equipo es capaz de llevar a cabo por sí mismo.
Asesoramiento en procesos.
Auditamos el proceso que ya tienes en marcha y, a continuación, lo adaptamos a tu realidad en materia de gobernanza, contratación pública y seguridad informática. Menos controles donde no aportan nada, controles más estrictos donde realmente existe riesgo y una responsabilidad clara en cada traspaso.
Capacidad de ejecución.
Aportamos la capacidad de gestión de proyectos necesaria para llevar a cabo pruebas de concepto (PoC) de principio a fin, en su nombre y bajo su marca, para que su equipo pueda centrarse en la búsqueda de recursos y el patrocinio.
Tracción interna.
Las unidades de negocio rara vez fallan por cuestiones de calidad, sino por falta de visibilidad. Te ayudamos a presentar los resultados, a construir el discurso interno y a utilizar los formatos que hacen que las unidades de negocio hagan cola para colaborar, en lugar de que haya que ir a buscarlas.
También se incluye.
Diseño de guías operativas y procesos, marcos de indicadores clave de rendimiento (KPI) y de presentación de informes, implantación internacional en distintos mercados y zonas horarias, y capacitación para que las unidades de negocio puedan gestionar de forma autónoma la recepción de solicitudes.
Es una buena opción si:
Se te pide que dupliques el volumen del proyecto sin duplicar el equipo, que des a conocer mejor la iniciativa y la hagas más atractiva dentro de la organización, o que optimices un proceso ya existente y lo adaptes mejor al funcionamiento real de tu empresa.